Ladera Candelaria en la

Mesa de Guaza

Los Cristianos

 Tenerife.

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La naturaleza te puede ayudar a "vivir" tu presente de una manera mas amena y divertida, diciendo adiós al estrés y a las preocupaciones, todo ello  "sin medicamentos" solo basta con ganas de "sentirla", buscar una ruta, y andar y andar, sintiéndote parte de ella e integrándote en el paisaje, nunca "adaptando" el mismo, a tus gustos, necesidades y caprichos.

Los Cristianos- Playa de Las Américas

 (Por el Sendero del Marisco)

Distancia recorrida: 10,1 kilómetros. 

Denominación Oficial...Sin denominación oficial ni homologación
Dificultad del recorrido: Comienzo FÁCIL,  Final FÁCIL.

Precauciones a tomar en cuenta: El estado del Mar y la altura de la marea en la zona de Las Salinas del Camisón, al caminar cerca de la orilla tener cuidado con el musgo de los charcos intermareales, porque resbalan.

Fecha de la ruta: 5 de febrero del 2012.
Tiempo empleado:   3 horas 30 minutos
.
Flora silvestre observada: Tabaiba, Aulaga, Tarajales, venenero (tabaco moro) Tuneras de hijos chumbos.

Fauna silvestre observada: Gaviotas, tórtolas, Gorrión moruno, chorlitejo chico, garceta blanca

Puntos de interés turístico: Todo el recorrido, en especial las "playas", algunas con bandera ázul de la UE

Puntos de interés histórico: El Muelle Viejo de Los Cristianos, Las Salinas del Camisón, La Casa del Duque en Adeje.

 

NOTA DEL AUTOR: Si por alguna razón no entiende alguna palabra, nombre o expresión consulte nuestro diccionario canario.

 Y recuerde que debe:...(Pinchar siempre en las fotos para ampliarlas)    

 


¿De dónde procede el nombre de Los Cristianos?...

 

La Leyenda de los "Deslenguados"

 

  Narra Béthencourt y Alfonso la Leyenda de los "Desleguandos" de la siguiente manera, recogiendo testimonios de tradición oral por parte de ancianos pastores del Sur de Tenerife.

 

Hace cuarenta "edades",... una "edad" no es un año, sino toda la vida de una persona es decir 60 o 70 años, por lo tanto la crónica se refiere a unos 100 años antes de la Conquista, es decir por el siglo XIV o XV (expansión turca por el Mediterráneo y caída del Imperio Bizantino en 1453),.... reinaba el Mencey Imoge en Adeje, cuando desde La Montaña de Guaza, se hacen señales por medio de fogaleras al Chabor (la cueva o corte del Mencey) de Adeje, que en ese momento celebraban  el Benesmen, para dar gracias a Acoran por las cosechas recogidas (mes de agosto), de que se acercaba un barco a la costa con velas y remos (Galera turca suposición propia)  

 

 Con presteza se acerca el Mencey al mando de 600 guerreros con la intención de hacer frente a la temida invasión, (era habitual y constante que Canarias en general y Tenerife en particular, sufriera siglos antes de la conquista, expediciones europeas para robar ganado o capturar esclavos guanches que eran vendidos en los Mercados de Lisboa, Valencia y Génova) cuando vieron con asombro como desde el barco fondeado en la Bahía eran azotados unos 200 hombres para que desembarcarán con rapidez, se veian unos desnudos y otros vestidos con tiras de telas, que en su tiempo fueron decentes ropas, casi todos sufrían mutilaciones, como orejas y nariz cortadas, ojos sacados, y casi todos la lengua cortada, el que mas rango de ellos tenía y al que el resto llamaban sacerdote, y que presentaba mejores ropas y una especie de cuentas de rosario colgando al cuello, se arrodilló ante el Mencey y con gestos de él y el resto de mutilados que le siguieron, al postrarse en tierra implorando ayuda, agua y comida. y los que aún poseían lengua solo decían... ¡¡somos "cristianos"  "cristianos"!!

 

 Pues es así como según los cronistas el nombre de esa bahía en la que sobresale la Montaña de Guaza al Este y la de Chayofita al Norte, es conocida desde entonces como Bahía de Los Cristianos. Después de "aclarar" o dejar aún mas dudas en el lector del origen del topónimo de Los Cristianos, paso a relatar la ruta senderista del domingo pasado, cuando en Santa Cruz y el Norte el frío reinaba por calles, campos y montes, haciendo infernal e insufrible cualquier caminata.

 


 

 

La Playa de La Carnada y el Muelle Viejo de Los Cristianos

 

 

 Con las noticias y el parte meteorológico, que anuncian un domingo frío en Santa Cruz y Norte de las Islas en general, con temperaturas nocturnas en Santa Cruz de 11 grados, y después del pelete que pasé haciendo el Camino de Las Lecheras hasta la Cuesta, me decidido por irme a "bañar p'al Sur". El camarero trae un plato churros y la taza de chocolate "ajuma" del vapor, en Candelaria hace también frío, el mar amanece con un color claro, el azul de "siempre" lo dejó Neptuno para otra ocasión, cuando las temperaturas caliente un poco mas, los churritos bajan solos una vez han sido sumergidos en ese líquido canelo, espeso y humeante,el reloj de la Basílica marca las ocho menos cuarto, y retomamos la Autopista del Sur, que aún nos espera casi tres cuartos de hora de camino hasta Los Cristianos, y como los domingos es día de "mercadillo", vamos a tener alguna dificultad para aparcar, por la zona del Muelle Viejo, que siempre está lleno de caravanas y roulottes.

 

  Desde el túnel de Güímar para el sur, el tiempo cambia bastante aunque hasta el Poris la brisa del Nordeste nos acompaña, haciendo moverse el coche como si en un "toro" de las ferias se tratara, Entramos por el cruce de Guaza rodeando la Montaña (428m) para bajar hacia el Muelle Viejo, por la carretera  TF-655, aunque aún no son las nueve de la mañana, en la zona del Mercadillo hay un rebumbio de gente atareados mas bien en montar los puestos, aunque algún turista madrugador, ya está "goliendo" a ver si encuentra un cholo que comprar o un souvenir para llevarlo de recuerdo,  pasamos de largo en dirección hacia la Playa de La Carnada, donde siempre que voy a pescar dejo el coche ya sea de día o de noche, dado que es un lugar relativamente seguro, dado el gran número de caravanas que hay siempre aparcadas allí.

 

 Como mi intención es ir hasta la Playa del Duque, siguiendo la antigua vereda que seguían los "mariscadores" y pescadores de tierra, hoy solo queda unos 500 metros originales, camino que en algunos tramos se mantiene limpio y en buen estado gracias mas bien a la gente "nacida" en Los Cristianos, y que han mariscado y pescado toda la vida en las tosqueras y riscos del litoral que comparten los municipios de  Arona y Adeje, y que con el paso de los años se ha convertido en una ¨"única Ciudad Turistica", conocida por nosotros con el nombre de:... "El Sur".

 

 El Sol calienta lo suficiente como para hacer la ruta, con tenis, camisilla sin mangas y pantalón corto, cierro el coche y comienzo a caminar sobre los callados de la Playa de La Carnada (También se le conoce como "El Rincón" o "Playa de Cristal") el nombre oficial se debe  a que la playa era utilizada por los antiguos pescadores para coger carnada, tanto boga viva para pescar de barco, túnidos, o pejes grandes de fondo, o cangrejilla, o "juyonas" para pescar de tierra a viejas, sargos o samas, las juyonas se cogen en marea vacía, volviendo los callados grandes, debajo de los cuales se esconden las "crías" de los cangrejos, resultando una carnada mortal para cualquier peje del veril costero.

 

El Muelle Viejo

 

 Caminamos por la Playa de La Carnada sorteando callados y riscos llenos de musgo, seguimos el camino lo mas cercano al agua posible, como si de "mariscadores" se tratara, ante nosotros se presenta la Puntilla de la Caleta del Muelle Viejo, solo tiene 11 metros de altura sobre el mar, pero sin lugar a dudas que se trata de una excelente atalaya, utilizada hasta principios del Siglo XX (1904) para alumbrar la costa cuando se  tenía que embarcar o desembarcar personas y mercancías por el Muelle Viejo. En lo alto de la Puntilla también se ven los antiguos restos de un bunker de ametralladoras que fue construido en 1941 con motivo de la Segunda Guerra Mundial, y por el miedo que tenía por ese entonces el Gobierno de Franco de sufrir un desembarco Aliado, a pesar incluso de su teórica neutralidad, pero no escondiendo sus simpatías por la Alemania Nazi, restos de estos búnkers se ven aún todavía algunos casi intactos (Playa de La Viuda y Chimisay en Arafo) por toda la costa sur de Tenerife.

 

  El Muelle Viejo data de los primero siglos después de la conquista, existen crónicas de de 1562, donde figura el embarque para Cádiz de resina de Vilaflor, trigo y cal dado la existencia cercana de un horno en la zona, también consta del ataque de piratas berberiscos (los mismo de los que se "escondía" el Hermano Pedro en Montaña Roja) en 1643, y de un ataque de corsario ingleses el 18 de enero de 1746, cuando los vigías de la Atalaya de la Mesa de Guaza, avisa a la Casa Fuerte de Adeje, de la presencia de los ingleses con ánimos de desembarco, Las Milicias locales formadas por unos 500 hombres al mando del teniente José Hernández Montesino, lograron repeler el ataque y posterior desembarco después de una batalla de mas de 18 horas.

 

 El Muelle Viejo antes no era sino la Caleta que servía para tareas de embarcar y desembarcar lanchones o chalupas, con destino a buques de mayor calado anclados mas afuera, pero dentro de la Bahía de Los Cristianos, fue en 1902 cuando la Compañía de licores y wisky inglesa,  E.C. Jaacks and Cª, construyó una destilería en la zona, cuando se le dotó de espigón y norays de amarre y atraque. cuando la destilería sufrió un incendió en 1904 y cerró, el Muelle Viejo se siguió utilizando para el embarque de resina que se bajaba en burros, camellos  y mulos desde Vilaflor, por el Camino Real, que bajaba desde Chasna, por la Escalona, Valle San Lorenzo, Montaña de Chayofa y el Mojón.

 

 El Muelle viejo continúo con "vida" útil hasta 1935 cuando se inauguró el "Nuevo", la construcción del muelle nuevo, mas bien fue debido a las exigencias que presentaban la salida de barcos de cabotaje con destino a Santa Cruz (El Isora, el Adeje del naviero José Peña) y para la línea de la naviera de Don Álvaro Rodriguez López hacia Santa Cruz y La Gomera, (Buques Sancho II y  Santa Úrsula) Los Cristianos sufre un gran impulso comercial y maritimo cuando en 1953 se comenzó a embarcar puzzolana para fabricar cemento con destino a la construcción por parte de los Norteamericanos de la Base Naval de Rota en Cádiz, cuyo cemento se puede decir que en su mayor parte salió de la cantera de puzzolanas de Los Cristianos.

 

  Siguiendo una vereda estrecha y con algunos saltos sobre riscos y piedras del litoral, llegamos, siguiendo el muro de un gran chalet allí existente al  Muelle Viejo, donde al menos tres pescadores (a eso de las doce del mediodía, a veces he llegado a contar hasta 30 cañas) intentan "engañar" a algún peje, lo que es la plataforma del Muelle en si. está totalmente en ruinas debido a temporales y a la continúa erosión de la sal marina, presenta hoyos y escombros por todas partes, estamos contemplando lo esconchado del lugar, cuando veo a cuatro chorlitejos chicos corriendo hacia un charco cercano, me acerco todo lo que puedo, dado lo asustadizo de estas aves, que vienen a Tenerife a invernal y  nidificar, para sacarles unas fotos y trasponen, corriendo hacia un lugar mas apartado y cercano a la rompiente del mar.

 

 Playa de los Tarajales.

 

 Con el mal sabor de boca de no haber podido sacar una foto "clara" y nítida, volvemos al sendero que nos lleva hacia Los Tarajales, donde dos calle mas atrás (Ada. Juan Carlos I esquina con el Paseo Calarredes) se está celebrando con todo el bullicio que conlleva, el famoso "mercadillo" de Los Cristianos. La Playa de Los  Tarajales no es una playa apta para el baño, tiene bajas y charcos y grandes piedras llenas de musgo,  que quedan a la vista cuando hay grandes mareas, como son en Luna Nueva o Luna Llena, de resto la gente la utiliza mas bien para tomar el Sol, y por las tardes los turistas se acercan hasta a ella para disfrutar de los mejores ocasos que se puedan observar en Tenerife, (para mi los mejores son los que se pueden ver desde el Mirador de la Garañona en el Sauzal), al ver como se oculta el astro rey por el horizonte cerca de La Gomera.

 

 Avanzamos por Los Tarajales siguiendo el sendero de tierra sobre Las Tosqueras, lugar  y buen pesquero para sacar sargos y doradas, donde existe una solitaria y antigua casa, donde dormitan unos gatos ajenos al ir y venir de turistas y paseantes, que utilizan el Paseo Maritimo, el arremolinamiento de turistas es con motivo de contemplar unas "esculturas" de arena, que unos pibes han construido con buen gusto y arte, y el que los guiris de vez en cuando arrojan algunas monedas, a modo de "pago" por poder fotografiar las "esculturas playeras".

 

 La Playa de Los Cristianos

 

   La Playa de Los Cristianos amanece casi vacía, la Avenida Juan Alfonso Batista, que discurre paralela a la Playa de Los Cristianos resulta casi "embotellada" de gente, turistas que una vez "desayunados" salen de los hoteles y apartamentos para "explorar" el entorno, la playa en verdad que es la menos popular de todas las del Litoral, entre Los Cristianos y Las Américas, por la cercanía a los muelles del Puerto, donde el continuo atracar y zarpar de barcos remueven el fondo y la hace tener siempre un agua no tan clara como las otras, de todas formas en verano siempre está abarrotada por la comodidad de los aparcamientos cercanos. El Ferry de La Palma (Líneas Armas) aparece en el Horizonte y veo como hay expectación entre personal de amarre,  estiba y viajeros que se disponen a embarcar de vuelta, con sus coches a "cuestas". Hasta no hace mucho tiempo "no" había sino una minúscula cala de tosca donde la gente se bañaba o mariscaba, desde la Casa del Mar hasta la casa de La Baja del Coronel (ahora tapiada y en peligro de derrumbe), solo había la solitaria casa y la otra construcción mas antigua si cabe, situada sobre la tosquera cerca del mar, que ahora sirve de almacén a los bares y restaurantes cercanos.

 

La Playa de las Vistas.

 

  Cruzamos la Calle Benchijigua, (Salida del Puerto de los Ferrys) una vez  hemos dejado atrás los apresurados coches que bajan zumbando del Ferry, nos relajamos al llegar al túnel donde se inicia el Paseo de Las Vistas, otro rebumbio de turistas, otra mezcla de lenguas y acentos, otros tonos de piel, donde resalta la nuestra color "moreno canario", con lo "rosado" de la piel de "cangrejo" de alemanes, ingleses y rusos, sorteando "carritos" eléctricos de alquiler, que permite a sus usuarios (personas mayores con impedimentos para caminar) moverse con cierta rapidez por paseos y aceras, avanzamos hacia el Camison al tiempo que por primera vez en la mañana, tengo que tirar de "cantimplora" y beber un buen trago de agua, el calor comienza sentirse en la espalda donde la mochila "calienta" la misma, haciendo que el sudor empape la camisilla que llevo puesta.

 

 

Las antiguas Salinas del Guincho, o de La Punta del Camisón

 

El Camisón, también llamadas Salinas de El Guincho, fueron construidas hacia 1820 por el Marqués de Siete Fuentes, hoy en día solo queda como testigo un triste charco excavado en la tosca, que se llena con la marea alta, fueron  cruelmente y dando la espalda a la  historia, aún estando protegidas en el planeamiento municipal, no sirvió de nada que se hubiera incoado expediente de Bien de Interés Cultural, y así fueron derribadas con palas mecánicas en Julio de 1985, para construir sobre ellas, entre la Punta del Camisón y el Guincho (frente a Parque Santiago IV) se extiende la pequeña Playa de Las Caletillas, y entre esta y La Playa de las Vistas la Baja del Camello.

 

  Salimos de La Playa de Las Vistas, y cogemos el sendero de callados que nos lleva a la Baja del Camello, el sendero discurre paralelo al mar y a nuestra derecha queda flanqueado por unos enormes tarajales, es en este lugar donde existe aún una de las "pocetas" (cocedero) de las antiguas Salinas, que se extendía desde la Punta del Camisón a La Punta del Guincho, nos llama la atención una pareja de extranjeros, que navaja en mano se dedican a tallar "bolígrafos" en madera, yo diría mas bien en tosco "palos" que después de pasar por la mano del "ebanista", quedan artísticamente tallados.

 

La Playa de Las Caletillas luce con algo mas de gente que otra veces que yo he pasado por allí, mas bien están tomando el Sol porque en el agua apenas se notan nadadores, o "salpicadores". El cielo se nubla un poco con nubes altas pero no aparece el temido "bochorno" por lo que avanzamos a paso ligero siguiendo el rumor de las olas, el mar en calma nos deja incluso acercarnos a los charcos donde algún caboso huye a esconderse entre las piedras del fondo, ni rastro de burgados y las lapas hace décadas que "emigraron" hacia los platos de los mariscadores locales y visitantes, lo que si me extraña mucho es la ausencia de cangrejos moros, yo lo achaco a los "emisarios" submarinos de aguas residuales de la zona, que ha acabado con la mayoría de especies marinas costeras.

 

Cabezo Grande, Uña Gato, La Montañeta, El Cabecito

 

  En esta zona de la costa el camino se adentra un poco mas hacia la Mar debido a que la Punta del Guincho, es un saliente rocoso con multitud de charcos dado la poca altura que tiene en este lugar, a lo lejos y en la piscina artificial que está enfrente de la piedra que llaman "Uña Gato", veo una garceta quieta inmóvil al acecho de algún caboso, pejeverde o fula en un charco, le saco unas fotos de lejos para no espantarla, ni importunar su "vigilancia", estas aves son esporádicas en Tenerife, si está aquí es debido a los fríos intensos del Norte de África y Sur de la Península Ibérica, que ha hecho esto días.

 

 Pasamos por el Cabecito donde unos pibes se dedican a "coger olas", sin acercarse mucho a la orilla debido a que la costa está totalmente llena de piedras volcánicas, que pondrían en peligro su integridad física, si llegarán al fondo con el reboso de las olas que hoy no son muy grandes, como mucho de uno a dos metros, lo que no les deja margen para hacer "cabalgadas" y ni mucho menos "tubos".

 

 En la zona de La Montañeta y el Cabecito, la flora originaria se reduce a aulagas en su mayor parte, algunas bastante frondosas presentan bastante verdor, dado que recogen algo de humedad de los riegos que el Ayuntamiento hace de los tarajales y palmeras cercanas al Paseo. el lugar ha sido aplanado con pala mecánica y la gente que se "echa" fuera del paseo hace montoncitos de piedra, mientras combaten el aburrimiento en las tardes de espera, cuando absortos frente al mar y mirando hacia La Gomera esperan pacientes como el Sol se va "hundiendo" por el horizonte.

 

 Playa de Troya.

 

   La Playa de Troya está desierta, las sombrillas de color azul y blanco forman una especie de mosaico abiertas y desplegadas sobre sus respectivas tumbonas, esperando a los bañistas y turistas que no se dignan en pagar por tomar el sol en bañador, y que sin embargo llenan el paseo, y se broncean "vestidos" sentados en los bancos del mismo. La Playa de Troya aún conserva su callado original "grueso",  caminamos sobre él pero alejándonos un poco de la orilla dado que coge mas de tres metros de altura, se nota como el batir de las olas es en esta zona importante, dado que lo va amontonando en "dunas" que cogen una gran e inestable pendiente hasta el agua. Desde el Mar nos llama la atención como una lejana figura se viene acercando a la orilla con la intención de "varar", cabalgando sobre una tabla de surf, y a pie firme, un extranjero ya entrado en años se acerca ayudado por un remo, con la intención de ganar tierra por la zona de los callados, cuando perfectamente lo podría hacer por la arena sin mayor problema, salvo la de remar doscientos metros mas en contra de la corriente, cosas de los "retos" mentales de los seres humanos.

 

 El Barranco del Rey, Playa del Bobo, Las Cuevitas.

 

  Contra lo fácil nosotros también estamos haciendo lo "difícil", tenemos todo un paseo de baldosas, jardines y bancos para descansar, y nos dedicamos a caminar por riscos y piedras de la mar, por callados, por arena, y por tosqueras llenas de musgo, donde nos podemos pegar un "leñazo" a poco que resbalemos al pasar por cerca de los charcos, donde la marea hace una visita cada seis horas, así que pido "disculpas" mentalmente al señor del remo, y  cruzamos el puente de madera que salva la desembocadura del Barranco del Rey, y nos lleva a traspasar la "frontera", dejando a nuestras espaldas Arona, y al frente Adeje, como si de "La Canción del Pirata" de Espronceda se tratara.

 

  La Zona de la Playa de Troya, está abarrotada de turistas, las terrazas presentan una buena ocupación, (se nota que entramos en zona de turistas con "mas perras") en La Playa del Bobo, en un restaurante a modo de "reclamo" una colección de monos en diversas posturas, hacen las delicias de niños y turistas, y los "clics" de las cámaras y los "posados", hacen felices a unos y reír al resto de "espectadores". Las Cuevita hace honor a su nombre dado que excavadas en la tosca diversa cuevas (ahora decoradas con lujo y buen gusto) hacen funciones de bares, pubs, y restaurantes.

 

Puerto Colón, Playa Torviscas

 

  Con apenas respiro ni descanso pasamos por Puerto Colón mirando yates, veleros y barcos de recreos de diversas banderas del Mundo, los restaurantes y bares decorados a lo "marinero", hacen las veces de "tabernas" de puerto, pero no, no hay "tipismo", se nota que es algo "artificial" ajeno a nuestra Isla, no tiene la gracia y el salero de los "verdaderos" puertos de pescadores de la costa Mediterránea, ni nada que ver con Tajao, Los Abrigos, Candelaria, San Andrés, El Pris, Punta del Hidalgo o Garachico. las cartas y menús ofrecen "sea food" por doquier, veo sin embargo mucha "sangría", como les encanta a los guiris esa refrescante bebida originaria del Mediterráneo español.

 

En Playa Torvisca vuelvo a la "decepción histórica", el bunker costero ha sido "graffiteado" y no se ha respetado estas reliquias históricas, que no ha mucho tiempo vamos a echar de menos, (yo diría cuando se cumplan los 100 años de la Segunda Guerra Mundial) el Cabildo, Costas, los diversos Ayuntamientos y el Gobierno de Canarias, deberían de hacer un estudio y una catalogación´, así como un inventario de los mismo y declararlos Bien de Interés Histórico y Cultural, antes de que desaparezcan del todo de nuestras costas.

 

 Playa Fañabé

 

  Ya se ve en el  Morro del Bufadero, la Casa del Duque, ahora totalmente remodelada, está residencia fue reconstruida sobre los antiguos contrafuertes y murallas del antiguo Castillo que los Marqueses de Adeje (Familia Ponte) poseían allí junto con la Casa Fuerte de Adeje, dicen algunos cronistas  que el Corsario  y Pirata Inglés John Hawkins, pasó largas temporadas en ella, haciendo negocios y tratando de rutas  para capturar esclavos con el "Conde" de Adeje.

 

 Playa Fañabé está "calentita", el Sol brilla al peso del mediodía y el cesped cercano se llena de "toballas", el olor de la crema solar se hace notar al pasar cerca de uno de los turistas que tumbando boca abajo intenta que su bronceado sea uniforme, vuelvo a tomar agua por segunda vez en la ruta, y después de diez kilometros caminados la temperatura ahora es cuando de verdad sube cercana a los veinticinco grados, tuneras indias  o chumbos, se les conoce fácilmente, dado que tienen unos grandes picos como "agujas" y sus hijos son de color morado, que al comerlos manchan los labios como si de moras se tratara.

 

 Cogemos por al Punta de las Toscas de Abajo siguiendo un sendero que pescadores y turistas han ido "labrando" en la tosca blanca, la Caleta presenta "cuevas" que la mar ha ido perforando a base de erosionar la tosca, y cuando el hueco es relativamente grande, cae por su propio peso, así se nota por toda La Caleta Chica del Duque, grandes bloques de tosca blanca separadas de la costa y con grandes grietas entre las mismas.

 

 Playa del Duque.

 

  El Bufadero así se llama la punta de tosca, donde en lo alto se levanta a 23 metros de altura sobre el Mar la Casa del Duque, siguiendo la pared del Jardín de la mansión, avanzamos desde lo alto mirando hacia la Playa del Duque que aparece ante nosotros con agua limpia, cuidada arena y bastantes turistas. La cuidada arquitectura de apartamentos y hoteles de la zona, en la que se "imitado" conocidos edificios históricos como el campanario de La Iglesia de la Concepción de Santa Cruz, o el "ajimez" (Mirador cuadrado) del Convento de Santa Catalina de la Laguna. Recreando la vista en la "arquitectura", en el Teide, (ni fisco nieve) del que solo se ve la "punta" del Sumital, y en el Roque de El Conde bajamos por unos escalones labrados en la tosca hasta la arena de la playa, nos detenemos un poco pero seguimos hacia la parada de la guagua, que está frente al Gran Hotel Costa Adeje en la Avenida de Bruselas.

 

 Subimos por la Calle Unterhaching, (¡¡Ñoos!! vaya nombrecito "canario" de pura cepa que le buscaron, si lo intenta pronunciar mi madre seguro que se "ajoga" y no le sale), hasta la Plaza del Duque, cuando con un ala rota aparece ante nosotros una mariposa monarca el insecto lo cogemos de la acera y lo colocamos en una planta del jardín para que al menos no sea aplastado por algún viandante, una pareja de turistas alemanes le sacan unas fotos al tiempo que nos dicen en una clara e internacional palabra...¡¡ist kaput!!  mientras fruncen el ceño y arrugan los pómulos en un gesto de franca pena.

 

  Con cierta tristeza dejamos al "precioso" y grande ejemplar, en la pequeña palmera recién plantada en una jardinera municipal, al tiempo que no puedo sentir sino admiración por un "bicho" que ha emigrado desde Cánada  y ayudada por los vientos del Nordeste ha llegado a Canarias, después de hacer mas de ocho mil kilometros, atravesando los bosques canadienses, las praderas norteamericanas y el Océano Atlántico, para venir a romperse un ala y "morir" en Tenerife.

 

 Pero así de cruel, despiadada y a la vez bonita es la naturaleza, cuando no se le "altera" ni se le intenta dominar, como es el caso de la Costa situada entre Los Cristianos y Playa de las Américas, donde a pesar de las "palas", el piche y el cemento, hemos sabido buscar los sitios y rincones de tierra, riscos, tosca y piedras por donde caminar mas de diez kilometros, intentando hacer una ruta senderista en medio de tanto "progreso" y urbanismo despiadado, deterioro de una zona, donde las Salinas del Guincho, el Búnker de Torviscas o el Pozo de La Molineta (noria) cerca del Puerto Viejo, podrían servir de "alternativa" histórica y cultural, al tan "explotado"  y a la vez "monocultivo" turístico y económico del Sol y Playa.

 

FIN

 

Mas fotos de la ruta:

(Haga clic sobre las fotos para ampliarlas)

 

 

 

 Fotos: © Copyright 2012.

Uche Perdigón Díaz

Textos:

© Copyright  Uche Perdigón Díaz 2012


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