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La naturaleza te puede ayudar a "vivir" tu presente de una manera mas amena y divertida, diciendo adiós al estrés y a las preocupaciones, todo ello  "sin medicamentos" solo basta con ganas de "sentirla", buscar una ruta, y andar y andar, sintiéndote parte de ella e integrándote en el paisaje, nunca "adaptando" el mismo, a tus gustos, necesidades y caprichos.

Igueste-El Semáforo-La Atalaya de los Ingleses

Distancia a recorrer: 9,8 kilómetros. 

Denominación Oficial...Igueste-El Semáforo
Dificultad del recorrido: Comienzo DURO hasta el "cruce" de La Atalaya REGULAR,hasta el Semáforo, REGULAR...Subiendo del Semáforo,  hasta el "cruce", MUY DURO...Subida a La Atalaya, REGULAR...la bajada de la Atalaya, hasta el "cruce", FÁCIL...la bajada hasta Igueste.

Fecha de la ruta: 21 de enero del 2012.
Tiempo empleado:   5horas 20 minutos
.
Flora silvestre observada: Gamonas, cerrajas, Cardón, magarzas, tuneras, tabaibas, piteras, zarzales, bejeques, verodes, cornicales, hierba risco,

Fauna silvestre observada: ,Cernícalos, Aguilillas,capirote,tórtolas, paloma rabiche, mirlos, andoriñas, pájaro ratonero, lagartos tizones, lagartijas,

Puntos de interés turístico: La Iglesia de San Pedro de Igueste, El cementerio de Igueste, Impresionantes panóramicas desde lo alto, se puede apreciar, La Playa de Antequera, el Valle de Igueste,Gran Canaria, Santa Cruz, y El Teide,

Puntos de interés histórico: El Semáforo de Anaga,  la Atalaya de los Ingleses, y en el Balayo (Playa de Cueva del Agua) la casa del Pirata Cabezo de Perro.

 

NOTA DEL AUTOR: Si por alguna razón no entiende alguna palabra, nombre o expresión consulte nuestro diccionario canario.

 Y recuerde que debe:...(Pinchar siempre en las fotos para ampliarlas)    

 


 

 Igueste

 

    Los termos echan humo a esta hora de la mañana al ser abiertos, el chocolate que durante todo el tramo de la carretera de las "nisecuantoscientas" curvas, venía "dormido" y bien "calentito", ahora lo despertamos de sopetón y "enfriamos" soplando, para que nos sirva de "desayuno", mientras los vasos se van llenando y algunas mochilas se ponen a "dar a luz", paquetes de rosquetes, bebo sorbo a sorbo saboreándolo y moviéndolo dentro de mi boca, para no abrazarme mi lengua, y me quedo mirando hacia los Montes de Aguirre y el  Pijaral, unas negruscas nubes chispean algo de llovizna que apenas o nada llega al suelo, pero no creo que nada nos impedirá iniciar la ruta senderista que hoy nos llevará hasta el Semáforo de Anaga, el chocolate humea en la taza al tiempo que "mojo" losrosquetes, el frío mañanero es combatido por todo el grupo de esta manera, al tiempo que desayunamos miramos hacia el fondo del barranco para ver los charcos de agua "verde", donde unos patos y alguna oca nadan o simplemente se acercan para sacudirse, con el fin de "limpiarse" y acicalarse el brillante plumaje que les sirve de abrigo y protección, de las inclemencias meteorológicas externas, el agua es "verde"  porque hace tiempo que no "corre" el Barranco de Igueste, y los charcos del fondo comienzan a ver mermado su nivel, o su agua a contaminarse con las heces de los patos y el natural quehacer de las bacterias, no solo Igueste, sino todo Tenerife necesita que de una vez por todas llueva, y que a ser posible caiga un buen aguacero, que llene presas, acuíferos y sirva para empapar las tierras y "limpiar" la atmósfera.

 

 Comenzamos a caminar en dirección a la Iglesia de San Pedro de Igueste, que data del año 1890 destaca sobre todo el Cristo Redentor, una réplica del Cristo del Cerro del Corcovado en Río de Janeiro, Brasil. Las Señales blancas y amarillas, nos conducen escaleras arriba hacia el pórtico de la Iglesia, el templo ahora parece que da la "espalda" al pueblo, pero debemos de situarnos en 1890, para comprender el porque mira hacia el mar, Igueste por ese entonces solo se comunicaba por mar desde San Andrés, el camino que había`por la costa, subía por el Balayo cercano a la Playa de la Cueva del Agua, donde está situada la antigua casa del Pirata Cabeza de Perro, seguía por toda la Ladera pasaba por el Barranco de Valleseco (no confundir con el barrio homónimo) y bajaba por el Suculun hasta el cementerio, ya que en Igueste el campo santo data de 1899 y se construyó para enterrar a la gran cantidad de victimas de una epidemia de paludismo. Pues si antiguamente la Iglesia de Igueste estaba virada hacia el camino de la Playa, que es por donde salían y entraban la mayoría de viajeros que llegaban o partían del caserío. Decir que el cementerio de Igueste es el único en España donde por "obligación" hay que cargar el féretro dado que el coche fúnebre deja el átaud a mas de quinientos metros del mismo.

 

 Las Casas de Abajo, con sus flores y plantas como buganvillas, mimos, geranios, rosas y una impresionante flor de pascua al lado junto de la Fuente de San Benito,  es una zona que aún conserva el tipismo de los antiguo, se nota en las construcciones tejas, algunos balcones, mucha "tosca roja" y paredes de piedra por doquier, pero sobre todo la estrechez de sus callejuelas y los escalones que tiene, aunque ahora posee una buena acera peatonal, se nota como antiguamente solo cabían por ellas un burro cargado o un carro pequeño para llevar a los muertos a enterrar al cercano cementerio, el pueblo duerme plácidamente, solo vemos un gato, el cual parece que hemos "despertado", pero que pronto al comprobar que no le vamos a ofrecer nada, torna a "medio cerrar" los ojos en el intento de "recuperar" la somnolencia interrumpida, pasamos por delante de la Casa Rural Yeyo, una casa típica canaria bien cuidada al menos en lo que respecta a su restauración, le pongo un enlace en esta página porque me gustan las cosas que merecen la pena ser preservadas, y reconocer el trabajo de personas que con su labor diaria intenta ofrecer algo mas que piche, sol y playas a nuestros visitantes y turistas.

 

  Delante mismo de Casa Yeyo, y en  la misma curva de la acera que lleva al cementerio, se encuentra la Fuente de San Benito, un chorro de agua que data de 1954, y que mana un agua pura y natural, donde llenar cantimploras o donde refrescarse a la vuelta de la ruta, llegamos a la zona o finca del Incensial, donde existe todo tipo de plantaciones sub-tropicales o tipicamente canarias, como el plátano, el millo, las papas, pero también veo mangos, papayas, aguacates, y hasta un "árbol del café", hacía años que no veía un cafeto, el último recuerdo verlo en la Finca de la Nea, (hoy Radazul) cuando pasaba por la  pista de tierra que bajaba hacia el Roque de la Nea, para bañarnos en verano, antes de construir el puerto Deportivo de Radazul, pero veo también en el borde la acera, una Planta del Diablo, (Estramonio), con sus orondas y "peludas" semillas, tan amenazantes ellas al ser tan venenosas  y alucinógenas.

 

 Llegamos sin darnos cuenta a la Hoyita del Conejo, donde la charca allí existente nos sirve de referencia para la "subida" al Semáforo estamos a 45 metros sobre el nivel del mar, y nos espera una subida de mas del 45 por ciento, dado que el Semáforo está a 235 m y la Atalaya de los Ingleses a 422 metros de altura, el tiempo acompaña porque no hace calor, y las amenazadoras nubes se han deshilachado, aunque aún perduran algunas de color negruzco sobre el Monte de Aguirre. La tosca colorada es el "paisaje" me paro un instante dado que un problema en mi equipo fotográfico no me deja sacar unas instantáneas adecuadas, para lo que el trayecto requiere, llegamos al primer "descansadero", son las nueve y cuarto de la mañana, y mirando hacia Los Sorribos y la Fuente del Junco, veo como la guagua 245 está llegando a Igueste, pronto nos veremos "acompañados" por una cantidad indeterminada de senderistas (nosotros habíamos llegado en coches particulares) dado que es una ruta cercana a Santa Cruz y muy popular y famosa, incluso a nivel internacional.

 

 Cardones, balos, tabaibas, gamonas, hierba risco, bejequillo menudo, incienso salvaje, magarzas, cerrillos,  son la flora que abunda en el camino, la tosca roja es la que predomina en el paísaje, el basalto "lajiado" forma como "islas" que se incrustan en la misma, y sobre todo muchas cuevas, "burbujas" de gases  que se formaron en la cámara magmática, antes de la erupción predominantemente "ácida", con lavas viscosas y gran contenido de gases, que fueron muy explosivas, y con gran contenido en hierro, que al oxidarse le ha dado el color rojo, característico a casi todas las laderas de Anaga, cordillera que  se formó hace millones de años debido a un proceso eruptivo muy violento, la antigüedad de este proceso se puede constatar debido a la gran erosión de Anaga, que ha tallado en sus barrancos grandes profundidades, ayudado sin duda todo este proceso por la naturaleza mas erosiva de la tosca. La tosca ha se ha ido erosionando, y solo el basalto mas duro es lo que ha quedado mas visible y escarpado, es la zona  mas antigua de Tenerife, junto con Teno, y llama la atención la gran profusión de "roques" y escarpados picos.

 

  Subimos el camino "tallado" a mano en la tosca, intento adivinar las "herramientas" empleadas a tal fin, me alongo a los bordes del sendero y constato que aún, a pesar de la erosión se puede apreciar el "entullo" que era tirado ladera abajo hacia el fondo de la Hoya del Molino, se nota en los lados que dan hacia la ladera, los "surcos" de los picos, cuñas  y pistoletes, estos últimos eran golpeados con mandarrias, para ir cortando la tosca poco a poco y así ir "labrando" y esculpiendo la senda ladera arriba, sin duda que se trata de un sitio singular en el Mundo, pocas carreteras o caminos pueden presumir de haber sido "abiertas" a mano, sin el empleo de maquinaria ni dinamita, y sin embargo aquí las autoridades "pasan" de conservar el lugar, solo se han limitado a poner un par de carteles señalizando malamente la ruta.

 

 Llegamos al "cruce" por donde se va a la Atalaya, lo cual está marcado  con una flecha blanca en el risco de la ladera, el sendero ahora se ha "aliviado" bastante incluso presenta una tramo totalmente llano antes de comenzar la bajada hacia el Semáforo, nos paramos otras vez, sobretodo para contemplar Santa Cruz y allá mas a lo lejos el Valle de Güímar, las laderas de Izaña y el Teide, el cual luce difuminado y medio oculto entre las cirro cúmulos, nubes estas que ya no lucen ni dan señales de ponerse a echar agua, ni siquiera una fina llovizna, sin embargo es el Sol el que poco  a poco va ganando en altura y calienta bastante, lo cual notamos en nosotros mismos, porque el camino, a esta hora de la mañana las diez y media, ya no queda ninguna parte de sombra, sino que te da directamente de frente, mirar desde lo alto de la Cañada de la Piedra, concretamente en el punto mas alto, situado sobre el cementerio de Igueste, una ladera y el acantilado que llaman Los Pasos, este es el "antiguo" camino que iba a Antequera y que por supuesto ya es imposible transitar, Los Pasos era una vereda que subía hasta lo que antes del Semáforo se llamaba la "Tablada de la Mesa", el paisaje y la altura te deja anonadado y casi hipnotizado, las distancias no son tan grandes y sin embargo por lo abrupto del terreno, a la hora de "caminar" engañan totalmente y en algunos tramos de Anaga para hacer uno o dos kilometros te puedes tardar una hora, pero sin duda que por la belleza irrepetible de la zona, vale la pena el esfuerzo empleado y los sudores derramados.

 

El Semáforo

 

 En la bajada del Semáforo, y como a unos trescientos metros antes de llegar,  descubrimos los antiguos restos de un goro de cochinos, o corral de cabras, se ve que los atalayeros para combatir el tedio y como ayuda a su substento criaban animales de corral y cultivaban las laderas, sobre todo de la zona de la Arrobada, topónimo que hace referencia a la "arroba" una antigua medida de peso que equivalía a unos 12 kilos. Encontramos parte de la "vajilla" de los atalayeros tirada entre las tuneras y que se ve que sirvieron de "blanco" a algún desaprensivo visitante del lugar, que la utilizaron para prácticas de tiro, haciéndola añicos y dando por terminada su función en el Semáforo, ya fuera como recuerdo para las generaciones futuras de como era los utensilios caseros hace un siglo.

 

  ¡¡Que pena!!, nos embarga al llegar al Semáforo, y ver el deterioro y abandono total del singular edificio de señales naúticas, único en Europa y de los pocos que todavía quedan en pie en todo el Mundo, recuerden que no es un "faro", sino un edificio de "señales" que empleaban el código de banderas naúticas, y "gallardetes" de numeración, para señalar al puerto de Santa Cruz, que se aproximaba un buque, para que fueran preparando el personal de estiba, los suministros y documentación para pasaje y carga,  el funcionamiento era sencilla con el día se subían banderas y gallardetes al mástil, y si era de noche se hacía por medio de faroles, el edificio pertenecía la consignataria inglesa Hamilton & Cia. fue comenzada su construcción en 1880, costo 10.500 reales de la época y entró en servicio en el año 1886, contaba con un camino apto para que cupiera por él un pequeño carro tirado por dos mulas, se emplearon cientos de obreros, sobre todo pedreros y a fuerza de mulos, burros y hasta caballos, fueron abriendo a golpe de pico y colocando muros de piedra y cemento por los bordes, al tiempo que contaba con una canalización de aguas pluviales, que recogían las mismas para que no rompieran ni deteriorarán el firme.

 

 El edificio durante la Segunda Guerra Mundial contó con un destacamento de Artillería naval, para la vigilancia de la rada de Santa Cruz, aunque España era neutral por esa época se dotó a toda la costa sobre todo del sur de "bunquers", aún hoy visibles en Playa de La Viuda, El Socorro, El Médano y resto de costa sureña. el Semáforo fue asignado su vigilancia a la Comandancia militar de Marina en los años cuarenta y a su cotidiana labor, se le añadió la vigilancia de los "cambuyoneros" y las lanchas rápidas que provenientes de Tánger, se dedicaban al contrabando, de artículos de lujo, pero sobre todo de penicilina, el Semáforo en la década citada (1940-1950) contaba con empleados civiles vecinos de Igueste, que se encargaban de subir suministros o labores de limpieza, los víveres y enseres eran transportadas en esos años a lomos de camellos. Cuentan vecinos de Igueste que era tradicción en el pueblo subir hasta el Semáforo todos los días 1 de noviembre, costumbre que quedó en desuso en los años 70, también se sabe de gente mayor que trabajando para los "señaleros" del Semáforo, aprendieron a leer y escribir ya que los funcionarios les instruían para combatir el aburrimiento y el tedio, que suponía pegarse un mes seguido en las alturas, que antiguamente se conocía como la "Tablada de la Mesa".

 

 Todo está patas arriba, los "niñatos" que con sus espray llegan hasta allí arriba, para "firmar" en paredes y muros, dejando unos graffitis horteras y horrorosos, con anuncios de "amor" y el consabido "X estubo aquí año "20nosecuantos". Con amargura paseamos todas las estancias, la entrada muestra una arquitectura "sobria" con adornos de tosca roja sobre encalado blanco, al puerta principal con arco de medio punto se adorna con una "orla" de tosca roja, la cocina y algunas habitaciones aún conservan los azulejos y baldosas originales, pero sin duda que la parte mas bonita es la sala "hexagonal", con sus cinco ventanas, arrancadas de cuajo guías incluidas, al pie del mástil se ve el agujero de la aljibe principal y hay otra en la parte trasera junto al hexágono, la cual conserva parte del brocal también arrancado, las "bombas" para sacar el agua fueron expoliadas como casi todo lo que allí se encontraba, como mobiliario inodoros y lavabos.

 

   ¿Porqué los organismos públicos han abandonado el lugar ?, dejándolo a merced del expolio, cuando se trata de un edificio de señales naúticas único en Europa y de una singularidad, que ya quisieran en algunos países tener, para mostrar a turistas y visitantes, cuando se podría con poco dinero (aún estamos a tiempo de la restauración)  adecentar el lugar, para que sirve de "refugio", museo o destinarlo algún fin cultural o histórico, o dar una concesión  a alguna empresa privada que con fines turísticos puede explotarla al tiempo que la restauraría y conservaría, intentado respetar la arquitectura  y singularidad de la zona, no se, se me ocurre un hotel o casa rural, especializándose en senderismo , escalada, o montañismo, y que solo tuviera acceso al sitio a pie o a  través de burros o camellos, para subir mercancías y a huéspedes con limitaciones físicas.

 

   Volvemos a subir, la empinada cuesta dándole la "espalda", nosotros no vamos a ser menos que las autoridades políticas, al singular y añejo edificio que tanto bien le hizo al Puerto de Santa Cruz de Tenerife, y ahora le pagan con la desidia y el abandono, el mismo mástil, ya da señales de que el paso del tiempo ha corroído la "cruz" de metal que se erguía sobre la base de cemento y hierro, y la herrumbre ha hecho que cediera al primer embate de viento fuerte, cayendo sobre la azotea del "hexágono" desportillando un lateral de la misma, "herida" que se hace visible cuando vemos como "reventó" el muro de tosca al caer sobre el techo del edificio.

 

 

 La Atalaya de los Ingleses

 

 No nos damos tregua en la subida, ya que el "camino de cabras" para subir a la Atalaya se muestra siempre como un buen "rompepiernas", no todos los senderistas deberían subir hasta la Atalaya de Los Ingleses, porque el camino es demoledor, a veces solo presenta unos simples escalones esculpidos en la tosca a golpe de pico y marrón, para subir a la Atalaya, hay que tomar el sendero que se sitúa a la derecha del camino si venimos subiendo desde el Semáforo, recuerden que lo señala una flecha pintada de blanco, y no es en si un sendero, sino una estrecha vereda de "cabras", que serpentea y asciende por la ladera de la zona de la llamada Cueva de las Vacas, en la parte alta de la Hoya del Molino, y que nos lleva entre cardones, tabaibas, balos y cornicales hasta la Casa de los Atalayeros situada en un llano a 425 metros de altura, partiendo del "cruce que se sitúa a 334, con una pendiente que en algunos tramos es del cincuenta por ciento.

 

  Atalayas (puntos estratégicos de vigilancia militar, a cargo del Cabildo de Tenerife) en Anaga,  había en Las Palmas, en Tafada, Las Casillas e Igueste, eran funcionarios que el Cabildo pagaba su sueldo en trigo (una fanegada al mes) y 2 ducados,  sueldos del Siglo XVIII y XIX, era el Cabildo el que pagaba, pero las "señales" estaban a cargo del Cuerpo de Ingenieros, y eran recibidas en el Castillo de San Cristóbal de Santa Cruz, (situado entre La Plaza de Candelaria y la Plaza de España)  El puesto de atalayero era de una importancia vital para el Puerto de Santa Cruz, después de un intento de desembarco en el año 1772, al no ser avisado el Castillo de San Cristóbal de la llegada de ningún navío enemigo, el Cabildo destituye al atalayero titular, publicando un bando para que algún vecino de Igueste se presente para servir de vigía

 

 El oficio de atalayero era "familiar", se transmitía de padre a hijo, y si este no tenía sino hijas a uno de los yernos (Caso de la Familia Sosa de Taganana Atalayeros de Tafada) también se accedía al puesto de atalayero, por recomendación de uno que por vejez o enfermedad, y no queriendo ninguno de sus hijos o familiares quedarse con el puesto, también era potestad del Alcalde (por aquél entonces había ayuntamientos en San Andrés y Taganana) recomendar al aspirante, que por lo general se pasaba antes de la recomendación unos dos años aprendiendo el código de señales tanto de banderas como las luminosas para la noche (hechas con fuego de hogueras o faroles), este oficio siempre se alternaba con el cuidado de alguna huerta y explotación de animales de corral como cabras, cochinos gallinas, a parte de la caza que por aquél entonces no estaba regulada, y que permitía  a la familia del "vigía" vivir mas desahogadamente que el resto de los vecinos, aunque conllevaba el vivir en un sitio alto y apartado del resto de la población.

 

 

  La antigua construcción de la Atalaya, es "hermana gemela" (aunque de mas reducidas dimensiones) de la Casa de la Pólvora  junto al Castillo de San Juan (Castillo Negro) en Santa Cruz, ahora presenta un estado de semi-abandono, aunque se ve que ultimamente ha sido colocada una puerta metálica reforzada, y por fuera de esta presenta unas rejas con un cándado, el aljibe se nota que ha sido limpiado, y su dueño ha dejado cerca un bidón de plástico azul (aunque ahora esta vacío) lleno de agua para que se "sirvan" los senderista, aunque advierte en un escueto letrero en el mismo de: "agua no potable. Exploramos las cercanías de la construcción llena de tuneras y sobre todo piteras, el terreno presenta un suelo de tosca blanca, y es de una aridez extrema acrecentada por estar la misma en la vertiente sur de la ladera.

 

   Llegamos en manga de camisa, y ahora se mete una brisa fría procedente del Noreste que nos hace sacar de la mochila la sudadera para abrigarnos,  la brisa corta un poco y enfría nuestros músculos, me acerco al mirador del punto geodésico allí existente (425 m de altura) y puedo comprobar el Barranco de Zápata, Antequera, y mirando mas hacia el norte, el Cementerio del Lomo de las Bodegas, Chinombre, La Ensillada y el Salto de Ijuana, entablo conversación con unos senderistas de Navarra, que han llegado a Tenerife para hacer varias rutas, se dirigen hacia Antequera, para intentar luego el ascenso hacia Las Casillas, les deseamos suerte y nos disponemos a "bajar" son las 12:30 y queremos llegar al Cementerio de Igueste sobre la una y media, para luego ir a bañarnos a Las Teresitas.

 

 

 La Bajada

 

  Retomamos el sendero de bajada, seguimos los "majanitos" (a veces no son sino un par de piedras entongadas) pero como ya habíamos pasado por allí no hay problema para encontrar los "escalones" labrados en la tosca, que nos facilitarán bastante el retorno hasta el "cruce", exploramos alguna cueva, donde se nota que han hecho acampada, investigo un tanto y descubro que habían llevado un perro, el "cacharro" (era de plástico) con los dos compartimentos uno para el pienso y otro para el agua, me hace tomar las debidas precauciones y no me meto mas dentro del covacho, dado que puede tener pulgas debido a la presencia del can.

 

  Seguimos bajando apartando de vez en cuando un balo o una tabaiba para no romperlas, la vegetación poco a poco si el sendero no se cuida, se llenará de maleza lo que dificultará aún mas si cabe la "asfixiante" ascensión  a la Atalaya de los Ingleses, una cueva bastante "limpia" nos hace descubrir que es utilizada (no hace mucho tiempo) para dormir por parte de una persona, una manta bien dispuesta a modo de "colchón" indica que el lugar, que mira hacia el "mediodía", es utilizado para pasar la noche, o para resguardarse en caso de fuertes lluvias.

 

 Bajamos cansinamente hacia Igueste, hay que "descaminar" lo caminado, ahora miramos de frente hacia el valle de Igueste, y el  mar y allá a lo lejos Santa Cruz, aunque se ve mal debido a la polución de la Refinería y a que el tiempo no es claro por la nubosidad reinante, en la mar algunas "jaulas" para cría de doradas o lubinas frente a la Playa del Llano, se mecen a merced del oleaje, que al batir en la arena del fondo dan un color canelo al agua, al revolver la arena de la misma.

 

  Pues así llegamos de nuevo hasta el cruce y caminamos hacia el Cementerio  para visitarlo, a mi me llama la atención poder ver el único camposanto de España dónde el féretro hay que cargarlo a hombros desde la cercana Iglesia de San Pedro, dado que la carretera llega hasta medio kilometro antes, pero está cerrado aunque me conformo con verlo desde la reja de la entrada, y a la sombra de los dos dragos nos hacemos unas fotos y damos marcha atrás en busca de la acera de escalones que cruza la Finca del Incensial que nos llevará de nuevo hasta la Fuente de San Benito, donde nos refrescamos a conciencia con lavada de cara, sobacos, pelo y cuello dado que hace calor y hay que borrar algo del sudor acumulado tanto en la subida como en la bajada. Volvemos a pasar por delante de Casa Yeyo, donde algunos clientes se calienta al Sol como si de tizones se tratara.

 

 Cogemos los coches y salimos de Igueste por la estrecha carretera (TF-121) los vehículos de todo tipo, aparcados a un lado de la misma impiden que dos se puedan cruzar, pero no queda otra, dado que los vecinos no tienen otro lugar de aparcamiento dado que sus casas se sitúan en las laderas y su acceso es a través de acera con muchos escalones. abandonamos Igueste y al pasar por el Balayo, vemos como la carretera de bajada es "privada", lo cual nos impide visitar la "casa" del Pirata Ángel García ( Cabeza de Perro), otro lugar de interés histórico y por lo tanto turístico que no se quiere preservar, a veces me pregunto si Tenerife es en verdad un destino turístico..Desde el Mirador de los Órganos se ve allá abajo la Playa de Las Teresitas con su arena color "oro", el agua apetece pero mas lo hago por la ducha posterior con agua dulce, al llegar a la playa  y meternos en el aguan se nos congelaron hasta las ideas, como se suele decir, el agua estaba tan fría que apenas aguanté en ella unos cinco minutos. y de allí a la ducha, entre agua salada y dulce, o por el frío ambiente reinante, quedamos como "nuevos" después de haber soportado una dura jornada senderista de casi diez kilometros, la del Semáforo de una dureza no apta para cualquiera que no tenga cierta experiencia y sus músculos estén ya curtidos en los senderos de la Isla de Tenerife.

 

FIN

 

 

Mas fotos de la ruta:

(Haga clic sobre las fotos para ampliarlas)

               

 Fotos: © Copyright 2012.

Uche Perdigón Díaz

Carmen Perdigón Díaz

Textos:

© Copyright  Uche Perdigón Díaz 2012


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