Roque Milano,

 El Batán de Abajo,

 Tenerife.

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La naturaleza te puede ayudar a "vivir" tu presente de una manera mas amena y divertida, diciendo adiós al estrés y a las preocupaciones, todo ello  "sin medicamentos" solo basta con ganas de "sentirla", buscar una ruta, y andar y andar, sintiéndote parte de ella e integrándote en el paisaje, nunca "adaptando" el mismo, a tus gustos, necesidades y caprichos.

Cruz del Carmen-Bejía-Punta del Hidalgo

Distancia a recorrer: 12,9 kilómetros. (Ver Mapa)
Dificultad del recorrido: comienzo suave, pronunciada y resbaladiza pendiente en Las Hiedras, subida a el Roque Milano en El Batán de Abajo duro, y bajada pronunciada de 4 km, de Homician a la Punta del Hidalgo, por piche que lo hace muy duro al final
.
Tiempo empleado:   6horas 10 minutos
.
Flora silvestre observada: Brezo, Faya, Viñátigo, Follao, cañaverales, tuneras, tabaibas, vinagreras, gediondos, eucaliptos, piteras, zarzales, bejeques, verodes, cornicales.cardón.

Fauna silvestre observada: Aguilillas, palomas rabiches, corujas, cernícalos, mirlos, canarios, chirrines, papitos, ratoneros, andoriñas, lagartos tizardos, lagartijas, ranas.

Puntos de interés turístico: Bar de Emiliano en el Batán de Abajo, (garbanzas y carne cochino, vino de Taganana), La Iglesia de Candelaria en el Batán, los teleféricos agrícolas de El Batán y Bejía, La Fuente Grande en el Batán de Abajo, el Roque Milano, Los canales de Bejía, y el Volcán de El Morro,

Puntos de interés histórico: La "réplica" de la Torre de El Conde, y la Iglesia de San Mateo, en la Punta del Hidalgo, las cuevas del Lino en el Barranco de El Río.

 

NOTA DEL AUTOR: Si por alguna razón no entiende alguna palabra, nombre o expresión consulte nuestro diccionario canario.

      Iniciamos la jornada senderista en la Estación de Guaguas de La Laguna, el día 12 de octubre del 2011, cogemos la línea 075 (La Laguna-Taborno-Las Carboneras), como es día festivo apenas hay gente en la misma a las 7:15 de la mañana, el "micro" (pequeña guagua de 27 plazas) enfila la carretera las Canteras que dejamos atrás en la rotonda de Las Mercedes,  ahora transitamos por TF-12 sin que de frente nos encontremos ningún coche, todo parece "dormido" a lo lejos las luces de Jardina ya se ven atenuadas por el resplandor del Sol que intenta aparecer por los altos de San Roque, al chófer le indicamos de viva voz, que nos deje en la Cruz del Carmen, (altitud 948m)

                                                                                                                                                    (Pinchar siempre en las fotos para ampliarlas)

     De la Cruz del Carmen  a La Casa Forestal de Zapata.

   Aunque salimos de La Laguna de noche cerrada, ahora el Sol ya deja caminar, y al bajarnos comprobamos que en el mirador de la Cruz del Carmen ya se ha hecho de día , a la izquierda del Bar situado allí, cogemos una pista en principio de piche, que pronto se torna de tierra, con miles de baches, que nos impide caminar relajados, siempre tenemos que estar atentos para no "esconcharnos" un tobillo (esguince), sabemos que la bajada de Las Hiedras siempre puede presentar algo de humedad que hace un sendero muy resbaladizo, por lo que tomamos todo tipo de precauciones antes de la partida. El camino en principio aunque se presenta irregular y "seco" hasta la Casa Forestal de Zapata situada a unos 500 metros de la salida y a una altitud 932m sobre el nivel del mar, el camino al inicio no te cansa pero tampoco te ofrece una panorámica muy amena, la vegetación de brezos, fayas y algún que otro viñátigo es tan tupida que te impide ver mas allá del propio camino, pero sin duda alguna que el lugar ofrece una grandiosidad y belleza solo encontrada en los montes de la Cordillera de Anaga.

La Bajada de Las Hiedras

  En la bajada de Las Hiedras, se nota todavía el paso del Delta, si se fijan verán como muchas fayas y viñátigos han sido tumbados y permanecen aún "acostados" contra otro árbol que le sirve de soporte y le impide caer, insisto en que esta parte del recorrido casi siempre presenta un firme muy resbaladizo, deben llevar siempre algo en que apoyarse, ya sea un bastón o un simple palo cogido al azar en las márgenes del sendero, procuren coger uno que sea a la vez de ligero resistente.

  Pronto nos encontraremos con la pista forestal que va hacia La Majada, la cual atravesamos para dirigirnos en una vereda estrecha y muy pendiente hacia la Hoya del Nogal, se trata de un camino con bastante pendiente que va serpenteando  por la ladera, pero que ofrece un espectáculo impresionante, al sentirnos metido dentro de una jungla, tal es lo frondoso de la vegetación, al terminar la misma y en uno de los infinitos recodos del camino, de repente se abre un claro y podemos divisar entre los fayales y viñátigos las primeras casas de El Batán de Arriba y el Barrando de El Río, por el que aún fluye un hilillo de agua en su cauce.

  Terminamos la bajada de la Hoya del Nogal, y nos encontraremos con una pista la cual debemos de seguir a la derecha, hasta encontrarnos con un cartel indicador de la ruta, que se sitúa en unos escalones de piedra a la izquierda de la pista forestal. Seguimos este sendero ahora de tierra de tosca, y que presenta una suave bajada, el cual se halla sembrado  de grandes eucaliptos y brezos, también se ven zarzas, entre las ramas se oye algún mirlo y lo que parece el canto de un ratonero.

Caminando por El Barranco El Río

  Ante el sendero se nos presenta la primera construcción, se trata de una casa en ruinas que se sitúa al borde del camino y cercano al cauce del Barranco de El Río, se puede observar las gruesas paredes de piedra seca, y aún parte de la techumbre y las tejas caídas en el suelo, la casa está siendo invadida irremediablemente por zarzas y vegetación baja, como bejeques, verodes y tabaibas, que terminarán por cubrirla por completo con el tiempo.

 

  Seguimos la ruta con algo de calor y humedad, pero al encontrarnos en el mismo fondo del Barranco del Río, el Sol por ahora nos da una tregua que nos sirve para acelerar el paso en busca de un lugar cómodo para detenernos a desayunar, contemplo un hilillo de agua que todavía corre por el cauce, de vez en cuando se nota los charcos, donde saltan las ranas asustadas al notar nuestra presencia, decir que estos charcos del Barranco de El Río, es lo que sirvió hasta el siglo XVIII, para lavar el lino que se plantaba en este lugar y mover las ruedas de los molinos que servían para la maquinaria, de ahí proviene el nombre de "Los Batanes".

 

  Nos acercamos al Molino Viejo cerca de El Batán de Arriba y decidimos hacer un alto en el camino, las tripas protestan y no es cuestión de hacerlas esperar, el sendero en esta parte de la ruta, ( Dejando atrás la casa en ruinas después de bajar la Hoya del Nogal) ofrece ya algunos cultivos, vemos huertas de papas, millo, una huerta entera plantada de lo que parecen manzaneros, y en el fondo del barranco muchas cañas, cañeros por entre los cuales se oye el agua cantarina y el croar de las ranas, anfibios que al notar nuestros pasos, se oyen como saltan a refugiarse en el fondo de los charcos, vemos también mosquitos, se ve que los charcos del barranco les sirve de "criadero", pero en ningún momento nos molestan, (el truco consiste en untarte las manos con alguna semilla u hoja de eucalipto y ya ni se te acercan. Sentados delante del poyo de una cueva de tosca encarnada, nos preparamos a devorar unos bocadillos de queso blanco de Teno Alto, con dulce guayaba, (Conchita por cierto) y de beber unos refrescos de "Siete machos". (7 up).

 

El Batán de Abajo.

  Abandonamos el Barranco el Río, en cruce del sendero siguiendo la indicación blanca y amarilla de nuestra derecha, a la izquierda cruzando el Barranco hay un pequeño puente de cemento que nos encaminaría hacia el túnel de la Hoya El Durazno y que atraviesa el Lomo Negro el Paso Esquina. La ruta que nosotros seguimos (la original señalizada en blanco y amarillo), serpentea la ladera del Paso Esquina y Los Paredones, presenta cierta peligrosidad, dado que el sendero es estrecho, y no tiene quitamiedos, al ser de tierra, esta se ha ido erosionando por las lluvias y la falta de mantenimiento de las paredes que sustenta el camino por la parte del barranco. Extremamos todas las precauciones al seguir este sendero, (colgamos la cámara de fotos y caminamos despacio mirando bien donde ponemos el siguiente pie), con alivio salimos de este lugar (el mas peligroso de la ruta por su estado de conservación) y llegamos al llamado Camino Llano que nos deja contemplar el pequeño caserío de La Peña El Goro y  Tacorontía, con su imponente y antigua era presidida por un centenario drago en un saliente de un recodo del fondo del Barranco El Rio.

   Seguimos caminando bajo un "Lorenzo" (una imagen de este Santo se venera en la ermita de El Batán de Arriba) que amenaza con sacarnos todo resto de energía y sudor que tengamos dentro de nuestro organismo, las parras bien cuidadas y con claros signos de haber sido vendimiadas recientemente jalonan el sendero que serpentea en busca de la "sombra" de El Roque y las primera casa de Lera. Una curia de gatos nos recibe subiendo los escalones tallados en la tosca, y que se notan de una antigüedad respetable, el paisaje se torna de un "rústico" y de un rural de estampa turística. Subimos cansados buscando el chorro de la fuente de la Plaza de El Batán de Arriba y después de pararnos a contemplar todas las montañas y morros que rodean el caserío, entramos en la Ermita (nos cuenta un paisano del lugar que tan solo hay misa una vez al mes oficiada por el párroco de Las Mercedes). Una pequeña y bonita imagen de la Virgen de Candelaria, preside el humilde y sencillo retablo, en un altar a la derecha se encuentra la imagen de San Lorenzo, con su "parrilla" (San Lorenzo sufrió el martirio de ser "asado" vivo en una parrilla el día 10 de agosto) y al lado izquierdo la imagen del Sagrado Corazón de Jesús.

 Fuente Grande y Roque Milano

  La Plaza de El Batán de Abajo ofrece una panorámica espectacular, se ve el Roque de Los Pinos, y levantando un poco mas la mirada, divisamos Chinamada  allá a lo lejos en lo alto de las montañas de Anaga,  si miramos en dirección  a la ruta senderista, veremos imponente, como el "guardián pétreo" del caserío, el Roque Milano, y hacia allí nos encaminamos con un alto previo en La Fuente Grande para reponernos entre sus ñameras, culantrillos y flores de oreja de burro. La Fuente Grande ofrece un lugar apropiado para descansar, se trata de un lugar con todas las comodidades y belleza requeridas por los amantes de la naturaleza, también se puede acudir al lugar en coche a pasar un día cualquiera, llevar comida y disfrutar de su paz y sosiego en contacto con la mas típico de los caseríos de Anaga y sus fuentes de las que antaño se servían para satisfacer sus necesidades de suministro de agua para el consumo tanto humano como de animales y riego agrícola.

  El calor del mediodía ya aprieta y amenaza con tostarnos, sobre todo en la subida del Volcán del Morro, 5 km antes de la bajada a Homicián, así que la estancia en tan bello lugar como es la Fuente Grande de el Batán de Abajo, tiene que ser la mínima requerida para saciar nuestra sed, llenar las cantimploras con su agua fresquita, sacarnos una fotos, y volver a mirar hacia arriba dónde nos espera el Roque Milano, para darnos algo de sombra después de la asfixiante subida que se nos presenta. A la derecha de la Fuente volvemos a coger el sendero en dirección a Bejía, la cual dista unos 500 metros, pero para llegar al caserío mas pequeño de la Cordillera de Anaga, antes tenemos que ganarnos la "gloria" de la ascensión al Roque Milano.

 El sendero vuelve a tornarse algo mas duro en la empinada subida, llegamos al lugar conocido por los bataneros como Las Breveras, allí abundan cultivos de papas, millos, parras e higueras, y especies silvestres como: piteras, tuneras, bejeques, tabaibas y verodes, son las plantas que mas abundan, a lo lejos el “pipipipipipipi-kikikikikikiki-pipipipipipipi” de una pareja de aguilillas, me hace levantar la vista, pero el cielo claro y el Sol de frente, me impide la clara visión de estas rapaces, dueñas y señoras de los cielos y las cumbres de Tenerife, lo de la "afoto" ni me lo planteo por el contraluz que ofrece el mediodia de El Batán, cansados y rezumando sudor coronamos el sendero en las estribaciones del Roque Milano, el cual nos "regala" una acogedora y reponedora sombra que el cuerpo agradece con suspiros de alivio y pasada de manos por la frente, en busca de limpiarnos las chorreras de que de las glándulas sudoríparas frontales, manan llenándonos incluso los párpados, que a veces nos impide la correcta visión.

Bejía

  Dejamos atrás el imponente paisaje que desde lo alto ofrecen el Roque Milano y el Roque de La Gollada, (620 m de altitud) y ya podemos divisar la vertiente que da hacia Punta del Hidalgo y el grandioso espectáculo que nos regala la naturaleza con los riscos de las laderas casi verticales del Barranco del Tomadero. El sendero ¡¡por fin!!. le han puesto "quitamiedos", unos tubos a modo de barandillas que hasta sirven de pasamanos, flanquean el antiguo sendero que llevaba a hombres y animales desde el Batán de Abajo a Bejía. El caserío de Bejía son apenas "una decena" de casas, se nota que muchas son "segundas" residencias de "fines-semaneros", que seguramente trabajan y residen en el área Santa Cruz-Laguna.

   La zona tiene su "encanto" natural, ya sea como paraje natural, como caserío de montaña o como zona de interés paisajístico, con un notable potencial para el turismo rural o ecológico. Dejamos el sendero de los "tubos" que nos había llevado por el paraje de La Crucita, desde el Roque Milano a Bejía, para coger durante unos trescientos metros una estrecha carretera de piche que sirve de vía de comunicación "civilizada" a los habitantes del lugar, cerca de una torreta de UNELCO, retomamos el camino (¡¡que pena!!... lo "reformaron" y la cag...pusieron "cemento" en lugar de lajas como firme del mismo) para dirigirnos a Las Lajas del Tendedero, donde pudimos observar los llamados Lavaderos de Bejía, que aún pueden verse tallados en la tosca roja, a un lado del camino,de ahí me imagino, que proviene el nombre del lugar "Lajas del Tendedero", seguramente de la época del "lavado" del lino.

  Bajamos Las Lajas del Tendero por una pista de tierra y enfilamos a la derecha de nuevo la carretera de piche hasta el lugar dónde nuevo la señal blanca y amarilla nos indica que el sendero hay que retomarlo en una curva a la izquierda, después de haber pasado por un gallinero situado al borde mismo de la carretera, cuando me fijo en tres pavos que se "pastorean" solos carretera abajo, pensando para mi..."pobres no les quedan sino dos meses y medio de vida"., los pavos picotean en la cuneta, escarban  y buscan gusanos o granos con el que llenar su buche, la estampa ofrece una imagen irrepetible de "vida rural" y campesina, que uno agradece dado el presente que nos ha tocado vivir, dando la sociedad totalmente la espalda a la vida en el campo.

  Caminamos durante un buen trecho por el sendero que cruza la ladera que llaman Los Arrastraderos, en buena parte del camino es la "sombra" la que nos acompaña y refresca algo, la temperatura, que por la hora (13:00) es sofocante y yo fijo en unos 33 grados. Cruzamos la zona de El Peladero de Bejía, y el paisaje y la flora se cubren de un verdor intenso, verde que se lo dan los grandes helechos y zarzas que flanquean esta zona de la ruta.El sendero se torna agreste se estrecha y cruza varios barrancos, una vez dejamos el Salto del Peladero,nos encontraremos con un cruce, que nos indica hacia Los Arrastraderos (izquierda) y hacia la Punta del Hidalgo (derecha) tomamos el sendero de nuestra diestra y enfilamos de nuevo el estrecho camino que cruza toda esta ladera llamada en su conjunto Los Andenes, y que es coronada en la parte mas alta por La Mesita (621 m( y la Gollada de Agudo (526m) pero ya en la zona de la Ladera de El Morro, una vez hemos pasado por las cuidadas huertas de la Hoya de El Moral, y el Barranquillo de El Morro y La Angostura.

 El Volcán de El Morro

   Ya son casi las dos de la tarde, cuando nos aprestamos a subir la La Ladera de El Morro por la vertiente Este (Bejía) el Sol ahora es implacable no tenemos escapatoria, la única sabemos que se hallan "coronando" la ladera y metiendo en el pequeño monte de brezos que se esparce por la otra vertiente que da directamente hacia Homician y  Barranco Seco. el camino presenta su dificultad, no tanto por la elevada pendiente (que al "paso" se sube sin muchos agobios), sino porque caminamos sobre picón "suelto", y hay que extremar todas las precauciones para no resbalar ladera abajo, con el consiguiente grave accidente que acarrearía tal fatalidad, pero que nadie tenga miedo, simplemente con estar atento, apoyarse bien en los "bastones" o en el palo que nos sirva de apoyo basta para subir con todas las garantías de seguridad. El paisaje es agreste y su vegetación cambia abundando la de tipo xerófilo, es decir tabaiba, verode cardones, y en el paisaje domina la figura de El Roque Carnero (dirección hacia La Punta 645 m)  y el Roque La Baga (mirando hacia Bejia 633m).

 Los Canales de Bejía.

 Agotados llegamos a la cima, donde las señales nos indican un cruce  a la derecha se coge hacia La Punta, y hacia la izquierda hacia Las Cuadras de Don Benito (antiguas cuadras de vacas del político y escritor conejero, y Diputado por Tenerife Don Benito Pérez Armas), bajamos con cuidado el sendero del "Monte de El Morro", se trata de un sendero estrecho algo resbaladizo si estuviera mojado por causa de lluvias recientes, pero que no presente dificultad alguna, entre los brezos y ramajes después de un recodo se divisa claramente el "Faro" de Punta Hidalgo, y sus plataneras, apartamentos y casas. Al poco nos cruza por el sendero un grupo de unos doce "guiris", el guía los dirige en francés, pero por el acento diría que son belgas francófonos, se paran a tomar fuerzas a la sombra de los bresos, y podemos enterarnos que intentan "atravesar" los Canales de Bejia, desde la parte de Homicián  para salir por Bejía.

 Los Canales de Bejia es una "alternativa" de esta ruta, no está señalizada, ni muchos menos "recomendada", pero es muy famosa por sus vídeos colgados en Youtube, dado la dificultad que representa atravesar los canales y sus túneles esculpidos en la tosca de la "fuga" del para surtir de agua de regadío a las zonas de plataneras de Punta Hidalgo y Bajamar, primero se hizo una presa en el fondo del barranco.cerca de El Peladero en Bejía. luego se fue Barranco Seco que parte de Bejía. Estos canales se construyeron a principios de el siglo XX, excavando la ladera de El Morro por la vertiente de  Barranco Seco. y como en algunas zonas presentaba unos precipicios imposibles de salvar, a no ser que se abriera un túnel así fue como la tarjea avanza por los riscos y fugas de la zona encajonado en la tosca y atravesando túneles, el recorrido no representa la mayor dificultad que la de no tener vértigo e ir provisto de unas linternas de "frente". Si alguno de ustedes la quiere hacer les recomiendo primero que la inicien con una persona que ya la haya recorrido, para no tener ninguna sorpresa desagradable la realizarle y siempre pensando y siendo consciente que es bajo su entera responsabilidad.

 La "cruel" bajada de Homicián.

 El recorrido de cuatro kilometros que tenemos por delante una vez llegamos a la cuadra de cabras y la torreta de UNELCO, (Ladera de Los Morales) que nos encontramos una vez superado el Barranquillo de El Morro, (donde se inicia o termina la ruta de los "canales) y el Barranquillo de Las Cuevas Ciegas, es lo peor y mas cruel del recorrido, no ya en si por ser el último tramo y trancarnos ya bien machacados y cansados, sino por la pronunciada pendiente y sobre todo, el terror del senderista "el piche". El Barrio de Homicián en la Punta del Hidalgo es la parte mas antigua de la población, ya en el siglo XVIII hay constancia que Amaro Pargo reclutaba parte de sus marineros en la zona, bajamos con las rótulas soltando chispas y las uñas (sobre todo la del dedo gordo) amenazándonos con algún que otro dolor, a "perforar" la bota. hacemos un pequeño alto en el Mirador de Gualguero (cerca del depósito de agua potable de la zona) para contemplar a Los Hermanos (343m) y el Pico Los Cardos (297m), pero aún nos queda mas de un kilometro hasta la Iglesia de San Mateo, ni decir tiene que se hizo interminable, una bajada cansina y sobre todo "dolorosa", pero que es recompensada con creces con el paisaje y la forma de vida (tan auténtica y natural) que hemos dejado en los diez kilometros que han quedado atrás.

Mas fotos de la ruta:

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Textos y fotos:

© Copyright  Uche Perdigón Díaz 2011


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